
Recién llegada de la Tate Modern de Londres, y destinada a viajar, a continuación, a la Galería Nacional de Arte de Washington, la exposición "Joan Miró: La escalera de la evasión" pone de manifiesto el compromiso político del artista a lo largo de su vida.
La catalanidad de Miró y los vínculos que mantenía con su tierra son incuestionables, y así lo demuestran las obras que se pueden ver en la exposición, que van desde los paisajes de Mont-roig, como La masía (1921-1922), que perteneció a Ernest Hemingway, amigo de Miró; la magistral secuencia Cabeza de payés catalán (1924-1925), hasta la serie escultórica de Sus Majestades (1974), realizada a partir de herramientas provenientes del mundo rural.
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