El paisaje de Barcelona difícilmente se puede definir sin hacer referencia a sus árboles. Los que se encuentran en parques y jardines y los que están plantados en avenidas, plazas y calles. Presentes en la trama urbana desde finales del siglo XIX, son un elemento esencial, plenamente integrado en el planeamiento urbanístico de la ciudad.
Los más de 151.000 árboles de alineación que actualmente están plantados en calles y avenidas se han convertido en uno de los elementos más característicos de la ciudad. Sant Martí y L'Eixample, con 30.788 y 22.090 árboles respectivamente, son los distritos más arbolados de Barcelona. En el resto -excepto Ciutat Vella y Gràcia, con una estructura urbana que no facilita las plantaciones- el número de árboles de alineación se sitúa entre los 12.000 y los 15.000.
En los parques y jardines es donde se encuentran la mayoría de árboles centenarios y también las especies más exóticas. Destacan los ejemplares situados en los espacios verdes creados durante el siglo XIX, como el parque de la Ciutadella, y otros aún más antiguos, como muchos de los que ornamentan los jardines de la Universidad y que proceden de un jardín botánico creado en Barcelona a finales del siglo XVIII. Espacios verdes como los jardines de la Vil·la Amèlia, los jardines de la Vil·la Cecília, el parque del Laberint d'Horta o los jardines de Can Castelló, que tienen su origen en jardines privados creados a finales del siglo XIX y principios del XX, también son ricos en especies exóticas y ejemplares singulares.